SANGRE EN PALO SANTO... Le partieron la cabeza para robarle seis cabras y cuatro mil pesos Imprimir
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Fue en una de esas noches despejadas y relativamente frescas que suelen caracterizar al otoño palosanteño,... Mas precisamente,... fue la semana pasada, un poco después de la medianoche, y a unos cuatro o cinco kilómetros al norte de nuestro pueblo...

 

 

          A pesar de los enormes desmontes que se están realizando aquí (con respecto a los cuales nos hemos expresado críticamente en muchas oportunidades), esa zona todavía es relativamente boscosa... Y muy a lo lejos se escuchaba lo que parecía ser el rugido de un jaguar...

            Las infaltables lechuzas gritaban de vez en cuando... Y una comadreja, con las crías tomadas de su cola, avanzaba sigilosamente por las ramas de un viejísimo vinal...  (los ojos de la comadreja parecían algo así como dos puntitos  brillantes en medio del negrísimo mundo nocturno).

            Un poco mas alejados, en el estero del Puilá, rodeado de bosques y matorrales, millones de "seres del agua" se movían en el fondo barroso... y nacían, se reproducían, comían, se devoraban  y morían bajo la tenue luz de las estrellas...  

            Pero, mientras la lechuza gritaba a lo lejos... y las "bestias de la noche" salían de sus guaridas... y los "seres del agua" vivían y morían y buscaban su alimento,... alguien (o algo... o algunos), muy distintos a lo anterior, parecían moverse sigilosamente en el paisaje boscoso de la región, bajo un cielo misterioso de estrellas y murciélagos... que una luna agonizante no conseguía alumbrar...

 

 

 

TRES O CUATRO SOMBRAS CAMINABAN HACIA...

 

 

           Se trataba de varias sombras (tres o cuatro) que caminaban o se trasladaban lentamente por uno de los caminos vecinales del lugar. Las tinieblas impedían verlos con claridad,... pero podría suponerse que, si no eran demonios o entidades metafísicas de la noche, probablemente dichas sombras fueran  figuras humanas,... o subhumanas,... o prehumanas,... o protohumanas (como dijo después alguien por ahí)... Las sombras... o lo que fueren iban en dirección al oeste (o al noroeste) y parecían provenir desde la ruta provincial número 23...

           Mas allá, en una modesta vivienda rural, un hombre llamado Teófilo Rojas, de aspecto solitario, de físico mas bien pequeño y unos setenta años de edad, dormía, aparentemente con tranquilidad. Pero, en el "corral" ubicado casi junto a la vivienda, numerosas cabras encerradas en el mismo, notábanse  intranquilas y asustadas,... y balaban y miraban hacia todos lados como si no pudieran conciliar el sueño... e  intentaban huir... y empujaban el cerco sin poder romperlo...

          ¿Qué les pasaba a las cabras y porqué no podían dormir?... ¿sentirían esas cabras alguna maléfica premonición?... ¿ estarían presintiendo de alguna forma su próxima muerte ?...

          En ese momento era imposible saberlo, aunque algunos  investigadores sostienen que varias especies animales presienten las desgracias futuras con mucha mas claridad que los humanos... 

          Un poco después, los chajá  (aves típicas de estos lugres) gritaron a unos doscientos metros de distancia y a los pocos instantes el grito se repitió por segunda vez...

 

 

 

 

 

DON TEÓFILO ROJAS, UN HOMBRE BUENO Y PACÍFICO...

 

          Mientras tanto, las tres o cuatro sombras se acercaban cada vez mas a la modesta vivienda rural donde Teófilo Rojas dormía... Y parecían dirigirse directamente a la casa,... pero mientras mas se acercaban, su andar se hacía mas cauteloso...  Era como si no quisieran ser vistos, ni escuchados, ni que se percibiera su presencia...

           Y, si uno en ese momento hubiera podido aproximarse mas a aquellos visitantes nocturnos, habría podido comprobar que se trataba de humanos, pero de unos humanos muy especiales, rostros duros, miradas crueles, sonrisas frías y perversas... y un brillo sádico y homicida, con algo de demoníaco, en lo mas profundo y sombrío de sus ojos...

           Una vez en la vivienda, los recién llegados se habrían abalanzado sobre el hombre (que probablemente ya había despertado), lo habrían maniatado de pies y manos y en presencia del mismo habrían descuartizado vivas a unas seis cabras suyas (previamente traídas del corral), para posteriormente y con una increíble crueldad darle una feroz golpiza (al hombre, siempre maniatado).

          Supuestamente con la parte posterior de un hacha (o con otro objeto muy duro) le habrían partido el cráneo a golpes... Y, después de revisar toda la casa en busca de dinero, se habrían retirado en medio de la oscuridad nocturna, llevándose unos cuatro mil pesos, una escopeta, un revolver calibre 38, varias bolsas con ropas diversas, una bicicleta y la carne de las seis cabras.

           A don Teófilo Rojas lo dejaron inconciente (vivo todavía), desangrándose y con gravísimas heridas. Así, en ese estado, fue encontrado por algunos vecinos, al día siguiente, muchas horas después. Una semana mas tarde el hombre moriría...

 

¿LOS CRIMINALES VOLVIERON AL PUEBLO?

 

          Aparentemente algunos de los criminales sujetos, después de este hecho, retornaron al pueblo con absoluta tranquilidad. Pero otro de ellos, cuyo nombre sería Miguel Sandoval, habría ido a pasar el resto de la noche en una vivienda rural no muy lejos del sitio del robo, que sería el domicilio de su suegro (o ex suegro). Allí supuestamente dejó la escopeta sustraída, ocultándola "bajo un montón de leña" y también un "bolso" con ropas de la víctima... Luego se retiró y regresó a la zona urbana de Palo Santo...

          Pero he aquí que dos días mas tarde, otro familiar del suegro encuentra la escopeta;  y el suegro avisa a la Policía sobre el arma "que se encontró en su casa".  Los Policías concurren al lugar, comprueban que la escopeta sería la misma arma sustraída a Teófilo Rojas y que tendría huellas dactilares de Miguel Sandoval. Además habrían hallado en la casa uno de los bolsos con ropa robada a la víctima. Y, a partir de ese momento, se habría ordenado la captura del mencionado Sandoval. Pero, de alguna forma Sandoval toma conocimiento de lo anterior y, junto con otro de los partícipes del crimen, huye y se interna en los montes próximos al pueblo...

          En su primera noche como fugitivos, habrían dormido en las proximidades de un estero, al oeste del la "represa del agua potable"... Y, desde ese lugar Miguel Sandoval, utilizando un "teléfono celular" se habría comunicado con "un supuesto amigo" al que indicó la ubicación en que se encontraba y le pidió que le enviara cigarrillos...

          Pero el "amigo", atemorizado por el "alto voltaje" que iban adquiriendo los acontecimientos, optó por "contarle todo a la Policía" "para no comprometerse en el hecho". Casi en el acto los investigadores (vestidos de civil) se habrían dirigido al selvático lugar en busca de Sandoval y uno de sus cómplices, pero estos últimos consiguieron huir, y habrían dejado caer, en su rápida fuga, el revólver calibre 38 -también robado a Rojas- , el "cargador" de un teléfono celular y otro de los "bolsos con ropas" de la víctima...

 

 

 

 

 

 

¿LO INVITARON A TOMAR "TERERÉ"?

 

 

           Desde tal sitio, Sandoval presuntamente continúa su fuga en dirección el noroeste (mientras su acompañante habría ido en otra dirección o regresado a Palo Santo). Finalmente el primero de los fugitivos, ya de día, habría cruzado la Ruta Nacional 81 en la zona de "Colonia El Progreso" y habría llegado "para pedir un vaso de agua" a una vivienda de la vecindad...

           El "dueño de casa", ignorando su condición de prófugo, lo invita a sentarse y tomar unos "tereré". Supuestamente, el invitado acepta y, al sentarse, coloca un teléfono celular sobre la silla y bajo su pierna... En ese instante, llega nuevamente los policías. Sandoval, al verlos, habría saltado de la silla y sale huyendo, dejando el celular donde había estado sentado... y, según se dice, los policías recogen y secuestran el mismo. Habría habido asimismo algunos disparos de armas de fuego, pero el fugitivo consiguió escapar...

          Desde ese momento y hasta hoy jueves 16 de abril/2.009, parecen no existir mas noticias de Miguel Sandoval (el único de los tres o cuatro asesinos que habría sido identificado).

 

 

 

 

 

UNA MUJER ENTRE LOS ASESINOS?

 

 

          Pero... ¿quienes fueron los otros integrantes del grupo que asesinó a Don Teófilo Rojas?...

          Y... ¿que hay de cierto en las insistentes versiones que circulan en Palo Santo, en el sentido de que había una mujer entre los asesinos?...  Y,... si esto fuera cierto,... ¿quien es la señora (o señorita) que participó en tan macabra tarea?...

         Y...  el teléfono celular que supuestamente dejó abandonado Sandoval en su huida,... ¿a quién pertenecía?... ¿al hombre asesinado,... o a alguno de los criminales?

          Y... ¿cuales serían los últimos mensajes enviados (o recibidos) por ese celular?

           Y... ¿cual es la explicación para el enorme sadismo y crueldad (absolutamente innecesarios para sus fines) con que actuaron los delincuentes?...

          O... ¿se encontrarían "drogados"?...   Y, si lo estaban,... ¿de donde salió la droga?  Y, en ese caso,... ¿cual es (o sería) la ruta de la droga en Palo Santo?...

          Finalmente, si nos referimos al único de los supuestos autores del crimen que hasta hoy ha sido identificado (aunque se halla prófugo)...  ¿Quien es y como era Miguel Sandoval?

          Demasiadas preguntas, sin duda, que resultaría demasiado extenso responder...

PALO SANTO, 16 de abril de 2.009.-

 

                                                                                  Ramón Godoy                   

 

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