PALO SANTO Y SUS PANFLETOS... Imprimir
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Notas sobre Palo Santo
 

PALO SANTO Y SUS PANFLETOS...

 

 

      Hace algunos días, varias esquinas de Palo Santo aparecieron "empapeladas" con un "panfleto" sumamente irónico titulado "El Sueño del Profeta Cornelius". Un poco antes de éste, en diversos lugares de nuestro pueblo se podía recoger igualmente otro "panfleto" sin título y de autor anónimo, en el cual se atacaba con expresiones poco delicadas y de grueso calibre a algunos consejales de nuestra localidad. Del mismo modo, dos años mas atrás, muchos de nosotros leíamos un pintoresco "tercer panfleto" firmado por un supuesto "periodista de Groenlandia", encabezado por la leyenda "Grave atentado contra la vivienda de un Consejal - Personas desconocidas a altas horas de la noche le arrojaron un libro en la puerta de su casa - Sufrió un profundo estado de shok motivado por haber contemplado, aunque sea de lejos, un libro" (¿lo habrán querido tildar de ignorante y fóbico hacia la lectura y la cultura en general?).

      En fin,... Los anteriores son solo tres ejemplos de los muchos escritos de este género  que abundan en la historia y en las calles de Palo Santo (otro panfleto famoso fue el denominado "El preso número Ocho", dedicado a un conocido ladrón que, además de vacas, robaba chapas de zinc, puertas, etc.).

      Porque, como los mencionados ut supra, hay o hubo muchísimos panfletos mas que son o fueron arrojados en las espacios públicos de nuestro pueblo, algunos bastante pobres (tanto desde el punto de vista ético como ortográfico y literario), y otros, en cambio, con una notable riqueza imaginativa, con mucho sentido del humor y con un manejo bastante rico del idioma y de la ironía.

      Pero,... ¿quien escribe los panfletos?... ¿Para qué sirve un panfleto, si es que sirve de algo?... ¿Quien o quienes y cuando inventaron los panfletos?... ¿Donde se escribieron los primeros panfletos que leyó la especie humana?... ¿Qué es, en definitiva, un panfleto?... ¿Constituye, de alguna manera, el "panfleto" una forma de expresión o de literatura popular?... ¿Es el "panfleto" una construcción absolutamente libre, o existe algún conjunto de normas o de reglas literarias a las que debe ajustarse un panfleto para que pueda ser considerado como tal?...

 

 

DEFINICIÓN E HISTORIA DEL PANFLETO...

 

 

      Resultaría un poco difícil responder a tantos interrogantes, pero podemos afirmar con seguridad que, aunque los panfletos abunden aquí, los mismos, como institución literaria, no son oriundos de nuestra localidad, sino que este tipo de escrito llegó a nuestro pueblo, hace muchos años, procedente de otras tierras y continentes y, después de una trayectoria milenaria, atravesando diversas culturas y edades históricas, se instaló en nuestra comunidad, adquiriendo modalidades propias, a pesar de que parece ser una herramienta político-crítico-satírico-literaria casi tan vieja como la misma historia de la escritura humana.

      Algunos definen al panfleto como "un escrito breve, de carácter crítico o satírico, cuyo fin es atacar a alguien, hacer propaganda política o crear polémica sobre algo"...

      Como género literario, su presencia puede encontrarse ya en el "libelo" romano (de mas de dos mil años atrás), que se escribía tratando de desacreditar la fama de algún personaje político. Y su formato mas habitual era la "octavilla", por su bajo costo y rápida difusión (aunque hay quienes sostienen que sería muchísimo mas viejo aún)

      Otros lo relacionan con el género cómico del siglo XII "pamphilus", escrito en versos latinos. Y hay quienes sostienen que la palabra "panfleto" deriva del francés "pamphilet", también un género de comedia corrosiva. De ahí habría pasado a Inglaterra, donde tomaría su significado de opúsculo dedicado a temas de actualidad.

 

 

UN ALEMÁN LLAMADO GÜTEMBERG

 

 

      Pero seguramente quien dio el mayor impulso a la escritura y distribución "panfletos" debe haber sido un alemán llamado Gütemberg (inventor de la imprenta), ya que gracias a esta última se pudo imprimir tanto libros como panfletos, en gran escala y con mucha celeridad. Antes, cuando la imprenta no existía, poner un panfleto en condiciones de ser distribuido requería mucho trabajo, esfuerzo y sacrificio... y hacerlo no era nada fácil... A tal punto que, si no hubiera existido Gütemberg, es probable que los palosanteños nunca hubiéramos podido disfrutar de estos pintorescos papelitos que manos anónimas hacen circular por ahí, a altas horas de la noche, bajo un cielo de lechuzas y murciélagos,... y que tanto exacerban el ánimo de algunos rezagados aprendices de políticos (a veces bastante tontos e ignorantes) que se sienten ridiculizados por tales publicaciones...

      Según la mayoría de los expertos, el panfleto debe ser breve (y de hecho la mayoría lo son), aunque también hay o hubo verdaderos libros que se denominan "panfletos". Por ejemplo, el escritor Gabriel Sala, a través de la editorial Pamplona, publicó un libro llamado "Panfleto contra la estupidez humana" que tenía o tiene algo así como 144 páginas y se vendía por el importe de unos 16 Euros (mas de $65.-) cada ejemplar.

      Y existen "panfletos" que, desde el punto de vista artístico, han llegado a la genialidad. Algún erudito en historia de la literatura universal sostiene que Cervantes, cuando comenzó a escribir, deseaba hacer un panfleto contra las novelas de caballería, y al final le salió el Quijote de la Mancha, una de las mas grandes obras maestras de la lengua española...

 

 

EL PANFLETO Y LA GUERRA PSICOLÓGICA...

 

 

      De todos modos y en el último siglo, la política y las guerras (las guerras son "la política a través de las armas"), así como las "revoluciones", han constituido el campo propicio, o los campos propicios, en que el "estilo panfletario" tuvo su mas amplia difusión.

      Cuando en la segunda guerra mundial, el Tercer Reich Alemán invadió gran parte de Europa, en los territorios ocupados comenzaron a circular enormes cantidades de "panfletos" que instaban a la población a iniciar la resistencia contra el invasor. Y la tenencia de uno de esos panfletos podía significar varios años de prisión, o el trabajo forzado en campos de concentración, o quizás la muerte de aquel infortunado que fuera sorprendido leyendo o distribuyendo los mismos...

      Por otra parte, también con la llegada de los tiempos modernos, de los dos grandes enfrentamientos bélicos de carácter mundial y, posteriormente, de la llamada "guerra fría", la guerra (valga la redundancia) deja cada vez más de ser un fenómeno centralizado en los campos de batalla, y se transforma en un concepto bélico mucho mas general e integral.

      Y para las grandes potencias, casi tan importante como disponer de mejores y superiores armas contra el enemigo, era y es, asimismo,  desestabilizar al enemigo y quebrar su moral; y en esto adquiere una enorme importancia lo que se llama "la guerra psicológica"... Dentro de la "guerra psicológica" aparece lo que se denomina "guerra de rumores". Y el "panfleto" se instala como una de las armas mas económicas y fáciles de utilizar en esta "guerra de rumores"..

      Y así los Servicios Secretos y las Centrales de Inteligencia y Espionaje de las Naciones mas poderosas de la Tierra, comenzaron investigar en profundidad, a trabajar y a perfeccionarse en el manejo de esta nueva arma de la guerra moderna: el "panfleto".

 

 

LOS SERVICIOS SECRETOS BRITÁNICOS...

 

 

      Parece que los Servicios Secretos británicos, ya a comienzos del siglo pasado, o posiblemente desde mucho antes, preparaban y disponían de personal altamente especializado, "expertos en panfletos", para que, infiltrados en territorio enemigo (o en los países en los cuales deseaban lograr algún tipo de penetración o de dominación), desarrollaran, entre otras acciones, una suerte de "guerra panfletaria" contra los gobiernos que querían desestabilizar... 

      De igual manera en nuestra Argentina, desde los comienzos del Siglo XX, con la gran inmigración europea llegada a estas tierras, los anarquistas y anarco-sindicalistas habrían sido quienes mas se destacaron en la técnica del panfleto. Llegaron a ser también verdaderos expertos en la materia.

      Según las recomendaciones generales de algunos "profesionales" en las técnicas del género panfletario, el panfleto "tiene que ser breve y decir muchas cosas con pocas palabras", para conseguir ahorro económico y una mayor garantía de que lo que se escribe va a ser leído...

      Decían y dicen también que el panfleto tiene que lograr que, una vez que la persona empiece a leerlo, tenga que terminarlo, esté de acuerdo o no con lo que diga. Esto es lo más importante y siempre deberá ser tenido en cuenta. No hay fracaso mayor que un suelo tapizado con los panfletos que se han repartido o han sido arrojados un rato antes. Si esto llega a ocurrir es porque se trata de un "mal panfleto", porque "al buen panfleto nunca nadie lo tira", sostenían los expertos.

 

 

EL PANFLETISTA TIENE QUE BUSCAR EL PUNTO DOLOROSO DE LA GENTE...

 

 

        Igualmente antes de escribirlo hay que plantearse a qué público está dirigido el panfleto. No es lo mismo hablarle a un jubilado, que a un obrero de la Ford, que a un joven que marchaba a la milicia, a un estudiante, a un desocupado, a una jornalera, al medio oficial de una carpintería, a un ama de casa...

       También hay que tener en cuenta que aquello sobre lo que uno escribe debe tocar directamente las fibras sensibles de quienes lo lean, independientemente de que estén a favor o en contra. Y hay que buscar siempre el punto doloroso de la gente, sostenían.

      Además el panfleto debe ser ameno y para lograr ser ameno debe ser exagerado, con un gran sentido del humor y del chiste y debe utilizar calificativos durísimos para el adversario (pero no el insulto grosero, sino la descalificación altamente imaginativa, con recursos humorísticos y de ironía). Debe contar también con cambios de ritmo, enumeraciones, repeticiones y de ser posible con algo o mucho de poesía...

 

¿EL PANFLETO DEBE SER NECESARIAMENTE ANÓNIMO?...

 

 

      Dicen que Emile Pouget, un obrero polivalente y un gran militante anarcosindicaista, que desarrolló su actividad a finales del siglo XIX, fue el mejor panfletista de todos los tiempos.

      Por otra parte, como el panfleto, a través de muchos siglos de peregrinaje por el mundo, ha recorrido centenares de países y culturas diferentes, sin duda cada país y cada región en que se instaló le fue agregando modificaciones y características locales propias.

      En Palo Santo, por ejemplo, un escrito, necesariamente y como condición "sine qua non" para ser incluido dentro del género "panfleto", debe carecer de firma (o, en caso de que esta aparezca, debe ser apócrifa), ya que cualquier elemento que permita identificar al autor lo invalida como tal.

      Y en relación a la veracidad de su contenido, existen algo así como unas seis categorías distintas de "panfletos", a saber:

      los panfletos que afirman cosas ciertas, que se puede probar que son ciertas;

      los que  afirman cosas ciertas, aunque no se puede probar que son ciertas;

      los que afirman  cosas  ciertas que, aunque tampoco se puede probar que son ciertas, la evidencia o la intuición popular indica que, sin duda, sí son ciertas, ;

      los panfletos que afirman  cosas falsas, que se puede probar que son falsas;

      los que afirman  cosas falsas, aunque no se puede probar que son falsas;

      los que  afirman cosas  falsas que, aunque tampoco se puede probar que son falsas, la evidencia o la intuición popular indica que, sin duda, sí son falsas.

 

EL ANONIMATO DE LOS PANFLETOS

 

 

      A la luz de todo lo anterior, daría la impresión de que algunos de los "panfletos" que circulan aquí parecen no reunir los requisitos básicos a que debe ajustarse este tipo de producción literaria, ya que su sentido del humor y del chiste serían notablemente limitados o casi inexistentes y la poesía en los mismos brilla por su ausencia.

      Otros, en cambio, revelan una notable imaginación y sentido del humor, como también un alto nivel de ironía (a veces una ironía muy sutil), lo cual parece indicar que la producción de panfletos en nuestra comunidad tuviera dos vertientes distintas y totalmente diferenciadas entre sí.... ¿cuales son y donde están las dos vertientes antedichas?... Como los panfletos (en Palo Santo, al menos) son y deben ser anónimos, resulta difícil saberlo...

      Y, a propósito de esto, cabría preguntarse... ¿el anonimato que constituye un elemento esencial de nuestros panfletos aquí,... es una virtud o un defecto?... Y... ¿dicho anonimato,... no les resta credibilidad a tales panfletos?...

      Al respecto, no voy a entrar en consideraciones afirmativas o negativos sobre tal posibilidad, y me voy a limitar simplemente a relatar un diálogo que tuve una vez con una maestra de alguna escuela semirural de la periferia de Palo Santo...

      La maestra, con quien me encontré a la salida de la pequeña filial de un Banco (que hay aquí en este Pueblo) me dijo: "Don Godoy: han sacado un panfleto que dice montones de cosas y han arrojado montones de esos panfletos en la ruta 23, en el Kilómetro Dos y también casi en la entrada de mi escuela"... Entonces yo le pregunté: "Y... ¿quien sacó ese panfleto... y quién lo firma?",... a lo que la maestra respondió: "No se, don Godoy. Los panfletos nunca se firman"... "Pero,... y... porqué no se firman?" volví a preguntar...

 

 

LA EXPLICACIÓN DE UNA MAESTRA

 

 

      La "explicación" que me brindó la docente fue mas o menos la siguiente... "Y,... bueno,... ¡qué se yo!"... "Aquí hay mucha gente que son empleados públicos, o maestros, o que dependen económica o laboralmente de los políticos... Y, si firmaran los panfletos, con las cosas que se dicen allí, los echarían del trabajo,... o los comenzarían a perseguir,... Entonces, por prudencia, algunos escriben y dicen cosas, pero se mantienen en el anonimato"... "Don Godoy, aquí las cosas son así;... El fuerte puede dar la cara, pero el débil tiene que tirar pedradas desde la oscuridad y esconderse"... "algo así como una guerra de guerrillas, pero de papel", agregó,... para posteriormente reiterar... "Los panfletos jamás se firman";... "¡cómo se va a firmar un panfleto!", reflexionó por último, casi en voz baja...

      No sé si será convincente o no la explicación precedente, pero es la única que hasta ahora he escuchado sobre esto...

      Y hablando de panfletos, una vieja comadre del pueblo, ya bastante castigada por los almanaques, aunque dotada de mucha sabiduría, y que también, entre su vecindario, hacía las veces de "sicoanalista sin título", me dijo una vez que, cuando alguien escribe un panfleto (anónimo y sin firma), el hecho de no firmar y de saber que permanecerá en el anonimato determina que desaparezcan de su inconciente todos los mecanismos de autorrepresión y autocensura originados en el miedo (que está en la mente de muchos)... y esto hace que el individuo diga todo lo que siente y se manifieste tal como realmente es, con todo lo malo y lo bueno que tiene, (en el panfleto, por supuesto)...

 

 

LA MUERTE DEL PANFLETO

 

 

      Si lo anterior fuera cierto, posiblemente el panfleto sea para muchos algo así como una suerte de liberación del inconciente y una "explosión de sinceridad", una forma de desinhibición transitoria que se manifiesta a través del papel impreso... ¿Habrá algo de eso detrás de tantos papeles, papelitos y papelones que circulan por ahí?

      De todos modos,... me da la impresión de que, en esta época de cambios tan rápidos y de un progreso aceleradísimo en las formas y técnicas de comunicación social, sobre todo en lo que se refiere a las "comunicaciones digitales" a través de internet (hay ya provincias argentinas en que el acceso a internet es masivo y gratuito), dentro de no mucho tiempo el panfleto va a ser reemplazado por esos cientos de millones de mails (mensajes de "correo electrónico") que llegan a nuestras computadoras y que son también "prácticamente anónimos", ya que resulta muy difícil o quizás imposible conocer la verdadera identidad del autor... Estos modernos "panfletos digitales" terminarán desterrando para siempre a los de papel impreso que algún personaje misterioso distribuye (o distribuía), deslizándose sigilosamente, casi como un fantasma, entre la oscuridad de las noches sin luna, en las calles de este  pueblo tropical llamado Palo Santo...

      ¿Será esta la muerte del panfleto?...

 

Palo Santo, octubre de 2.010.-

 

                                                             Ramón Godoy

Comentarios (1)Add Comment
...
escrito por un invitado, octubre 16, 2010
ME PARECE PERFECTO SU PUBLICACIÓN YA MUCHAS PERSONAS REALIZAN Y NO SABEN LO QUE SIGNIFICA SOLO QUIEREN PERJUDICAR Y BURLARSE DE OTROS.-

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