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MUERTE, SANGRE, DIABLOS Y ALGO MAS...  Imprimir E-mail
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Notas sobre Palo Santo
  MUERTE, SANGRE, DIABLOS Y ALGO MAS...

 

      Una vez, hace muchos años, conocimos a un “viejo Comisario de Policía” (muy zorro y muy astuto),… en uno de esos tantos Pueblos perdidos entre los quebrachales y algarrobales del Norte Argentino…

      Se trataba de un “policía de los de antes”,… de esos que conocían la conducta y el pasado de una persona con solo mirarle la cara,…

      de esos que sabían si un hombre era ladrón, “por la forma de caminar”,…

      y, si alguien mentía, lo conocían “por la mirada”,…

      de esos que “rastreaban a un malevo” durante tres o cuatro días, a través de más de cien kilómetros,… casi sin mirar el suelo… y que, cuando rara vez parecían “perder el rastro”, masticaban algunos pastos del lugar y con esto, volvían a orientarse hacia los rastros perdidos…

      y cuando finalmente señalaban al alguien, diciendo “ese es el ladrón”, nadie dudaba de su palabra…

      Aquellos “policías”, “criollos de los de antes”, hasta pronosticaban la conducta y la agresividad de la gente, por las características y la dirección del viento que estaba soplando… 

      y tantas cosas más…

 

 CRIOLLO DE LOS DE ANTES...

 

      Y ese “criollo de los de antes”, Comisario de de un Pueblo ubicado entre los quebrachales y algarrobales del Norte Argentino, cuando se levantaba, a la mañana, y notaba que comenzaba a soplar el “viento norte”, mientras él tomaba sus primeros “mates”, todavía en su “rancho”, le decía a su esposa (una mujer morocha, de largos cabellos negros, relativamente “vistosa” y en la que se notaban algunas gotas de “sangre india” circulando por sus venas),… 

      Cuando comenzaba  soplar “el viento norte”, el Comisario de decía a su señora: “Che, no me esperes a mediodía para almorzar, porque no voy a venir… Me voy a quedar todo el día en la Comisaría, porque hoy va a haber “viento norte” y el “viento norte” trae peleas entre la gente… Y seguramente va a ser necesaria mi presencia todo el día en la Comisaría, por las peleas que va atraer el viento norte,… ¿sabes?...”       

      Siempre recordamos a aquel Comisario de aquella zona de quebrachales y algarrobales, sobre todo a fines del invierno y comienzos de la primavera,…

      y, probablemente haya algo de cierto en aquello de que “el viento norte trae peleas”…

 

AQUEL DIA HUBO VIENTO NORTE 

 

      Por lo menos, aquí en Palo Santo,… aquella pelea y todo lo que sucedió después, ocurrió precisamente cuando ya había anochecido, pero luego de un largo día de “viento norte”…

      Fue hace algunos años,… hace ya bastante tiempo,… en esos meses de Primavera, en la época en que florecen los lapachos en nuestros bosques palosanteños…

      y sucedió de noche,… justo a la hora en que con mas frecuencia la acción y el espíritu del jugo de la parra suelen descender sobre el alma de algunos hombres, transformado en borrachera…

      Eran, además, “tiempos de la política”, como se suele decir aquí,… porque faltaban pocos días para una de esas tantas “elecciones de autoridades” que suele haber en estas tierras tropicales palosantreñas… 

      Y uno de los “caudillos políticos” locales había organizado una “reunión popular” (asado gratis de por medio -única forma en que pueden juntar gente-), en su casa, para esa misma noche…

      A pocas cuadras de allí,… numerosos muchachos… y también chicas,… “hacían tiempo” antes de ingresar a un “boliche bailable” que tenemos en Palo Santo…

      La noche era fresca,… muy  fresca, si tenemos en cuenta la latitud casi tropical en que nos encontramos y el viento norte que había soplado durante todo el día…

      Pero, a pesar de la noche fresca, mucha gente transitaba por la “Avenida Dos de Abril” (la Avenida principal de Palo Santo -y la única que se encuentra asfaltada-). 

      En uno de los bancos ubicados en la “parte peatonal”  de dicha Avenida, varias chicas, talvez quinceañeras,…(una de ellas delgadita, rubia y con algunas pecas en su rostro) conversaban animadamente entre sí… 

      Y un poco más allá,… casi llegando a la esquina,… un viejo perro color marrón, trataba con sus propios dientes de sacarse una pulga que lo picaba en las partes púdicas de su cuerpo… 

      También en la misma Avenida,… pero mucho más al sur, casi llegando a la “antigua Estación de Trenes”,… Doña Obdulia, una conocida vecina del Pueblo,… estaba a punto de “cerrar” su negocio,… 

      mientras tanto el grito  lejano y un tanto misterioso de la lechuza, llegaba desde la zona de esteros y pajonales  que se encuentra al oeste de Palo Santo… 

      Y mucho más allá,… algo así como unos cinco kilómetros más al oeste, ya en la espesura impenetrable del bosque,  uno de los últimos jaguares lanzaba su terrorífico rugido antes de devorar a su presa…

      Era uno de los últimos jaguares,… uno de los últimos sobrevivientes de ese criminal y terrible exterminio de jaguares  realizado tiempo atrás por el hombre…

      Pero el jaguar y su presa se encontraban demasiado lejos,  como para que el terrorífico rugido pudiera escucharse desde la Avenida principal de Palo Santo…

 

UNA PELEA  

       Fue a esa hora, mas o menos, en que, por  “motivos triviales”, allí, en plena Avenida y no muy lejos del “boliche bailable”, estalló una pelea entre dos jóvenes,… entre dos de los tantos que suelen ser habitantes de la noche palosanteña…

 

      Aparentemente,… de los gritos y agresiones verbales, pasaron a los puños… y probablemente a algo más… Pero, según dicen, nada fue tan grave como para imaginar que esa misma noche se iban a teñir de sangre nuestras calles de Palo Santo…

      Después de todo, una vez transcurrida aquella “pelea inicial”, el “perdedor”,… o el “más golpeado de los dos”, había optado por retirarse,… o huir,… Nadie o sabe…

      Pero había “jurado volver”… y volvería…

      Según dicen los que estuvieron cerca del hecho,… cuando se retiraba, los ojos del muchacho resplandecían como los ojos de una animal salvaje en las tinieblas de la noche…

      Era un hombre relativamente joven,… bastante morocho y de buena contextura física… Y parece que vivía en uno de esos barrios que están casi “a las afueras” del Pueblo,… donde comienzan los matorrales que después se transformarán en la densa espesura del bosque…

      Este hombre joven (¿el futuro homicida?, después de marcharse del lugar, habría comenzado a caminar rápidamente hacia el sur, hacia los caseríos de “las orillas” de Palo Santo…

           

UNOS VINOS PARA LUBRICARSE

  

      Cuando llegó a su destino, parece que reunió a algunos parientes y amigos… y además buscó un gran cuchillo, filoso y brillante,… muy brillante,… tan brillante que en su brillo se reflejaba, con tonalidades rojizas, la luz de las estrellas…

      Después bebieron algo, “para lubricarse”, según dijeron… Y, hecho esto, la pandilla  inició decididamente la marcha (o el regreso) hacia la Avenida Principal…

       Y en la Avenida Principal, todavía estaban sentadas en el mismo banco las chicas, posiblemente quinceañeras, que conversaban  animadamente entre sí…

      y el viejo perro color marrón todavía intentaba con sus dientes sacarse una pulga del cuerpo…

      y más al sur, Doña Obdulia, una antigua vecina del Pueblo, aún no había terminado de cerrar su negocio…

      Todavía se escuchaba, aunque más débilmente, el grito lejano y misterioso de la lechuza…

      Y cinco kilómetros más al oeste,

 el jaguar ya había terminado de devorar a su presa,  pero aún rugía en la espesura del bosque…

 

 SOLO UNA BRISA...

 

      Del viento norte, que había soplado durante todo el día, a esa hora de la noche solo quedaba una brisa muy débil… 

      Pero cuando llegó el hombre del cuchillo filoso y brillante y cuyos ojos resplandecían como los ojos de un animal salvaje en las tinieblas de la noche, la brisa se detuvo totalmente…

 

MUERTO A CUCHILLADAS 

 

      Era como si todo el paisaje ya hubiera estado anunciando una muerte…

      Las  chicas  quinceañeras  que,  sentadas   en   un  banco,  conversaban   animadamente  entre  sí, huyeron rápidamente de allí…

      y el viejo perro color marrón, que se sacaba una pulga con sus dientes, prudentemente se “corrió” un poco más al sur… y volvió a recostarse en el suelo, frente al “almacén de ramos generales”…

      Doña Obdulia terminó de cerrar su negocio… y la lechuza dejó de gritar…

      El hombre morocho, de buena contextura física y cuyos ojos resplandecían como los ojos de un animal salvaje en las tinieblas de la noche, se acercaba cada vez más…

      y en sus manos, el cuchillo filoso y brillante,… muy brillante,… tan brillante que en su brillo se reflejaba con tonalidades rojizas la luz de las estrellas…

      Finalmente, dicen,… no tardó en localizar a su rival de la pelea reciente…

      y se encontraron… y el del cuchillo filoso y brillante se lanzó contra él…

      El otro habría tratado de defenderse, pero, finalmente, el arma blanca  penetró en partes vitales de su cuerpo… y cayó al suelo,… en un “charco” formado por su propia sangre…         

       Todo fue muy rápido… Algunos aseguran que en ese momento ya estaba muerto… Otros dicen que no… Pero, seguramente, si no murió en forma instantánea, debe haber estado, por lo menos, agonizante…

      La víctima era un muchacho joven,… un trabajador de la industria de la madera…

      Y en ese momento la lechuza, la misma lechuza de antes, volvió a gritar a lo lejos… y los negros demonios de la oscuridad se habían apoderado por completo de las calles del  Pueblo…

      y el muerto estaba allí…

      El otro huyó…

      Después, los amigos del muerto trataron de reanimarlo… Pero… ¿cómo iban a reanimar a un muerto?

      Al cabo de un rato, al ver que “no pasaba nada”, lo habrían cargado (al muerto) en sus propios hombros… y todo indica que anduvieron con el muerto al hombro, recorriendo varios lugares, sin saber qué hacer,… hasta que finalmente se dirigieron al Hospital…

 

TODO MUY EXTRAÑO

    Nos da la impresión de que “debe haber habido mucho alcohol de por medio”  en la conducta asombrosamente extraña  de este grupo de jóvenes que, con un muerto a cuestas, anduvieron por las calles y la noche palosanteña, sin saber qué hacer, hasta que luego de un rato decidieron concurrir a un Centro Medico…

 

      Una vez en el Hospital, según ellos, se demoraron en atenderlos (pero, aún suponiendo de que realmente esa “demora” hubiera existido,… ¿qué se hubiera logrado si la atención hubiera sido más rápida de lo que fue?...) ¿Podría alguien haber “resucitado a un muerto”?...

     

COMO SI TODOS LOS DIABLOS DEL INFIERNO... 

      Lo cierto parece ser que quienes llegaron con el cadáver al Hospital (o, por lo menos la mayoría de ellos), a los pocos minutos la emprendieron a “patadas”, “a ladrillazos”, “a pedradas” y “a garrotazos” contra todo lo que encontraban a su paso…

 

      Aparentemente habrían destruido esa noche puertas y ventanas, quedando también semidestrozado un vehículo tipo “ambulancia”…

      Y  hasta parece que un profesional médico, que estaba allí, tuvo que  huír, saltando hacia afuera por una ventana, para salvar su vida…

      Según los comentarios y trascendidos de la mañana siguiente, también habrían destruído un equipo “nebulizador” y varios elementos más…

      Y se cree que hasta un “enfermo terminal” que se encontraba internado en el lugar, habría caído desde su cama al suelo, como consecuencia de la “batahola” que se armó…

      Al final de estos lamentables sucesos,… el  Hospital quedó como si todos los Diablos del Infierno hubieran librado una gigantesca batalla, teniendo como “teatro de operaciones” al mismo…

      La Policía, que concurrió al lugar, habría  explicado que no quiso actuar en forma demasiado drástica, por temor a producir un “tiroteo” en el mismo interior del Establecimiento.

 

 MARIHUANA?

    

      Unas horas mas tarde, la tranquilidad volvió al lugar…

      No se escuchó más el grito de la lechuza…

      Y parece que, al rato, el supuesto homicida,… ese hombre  joven y morocho, de buena contextura física,  cuyos ojos resplandecían  como los ojos de un animal salvaje en las tinieblas de la noche, fue detenido… y, por lo menos hasta algún tiempo después,  continuaba “preso” (como se dice aquí)…

      El Juez interviniente, supuestamente, ordenó varios allanamientos  en los domicilios donde residían los integrantes de la pandilla que atacó el Hospital… y también dispuso la detención de los mismos…

      Según trascendidos posteriores, en algunos de esos allanamientos se habría secuestrado marihuana…

 

 

TIEMPOS DE LA POLÍTICA

   

      Pero, justo en fecha muy próxima a las “elecciones”, la mayoría de los detenidos aparentemente salieron en libertad…

      Algunos palosanteños, quizás demasiado suspicaces, dicen que los liberaron “por cosas de la política”… Otros dicen que no… ¡Vaya a saber!

      De todos modos, el único que continúa preso (o, por lo menos, continuaba preso hasta algún tiempo atrás) era aquel hombre morocho, de buena contextura física, habitante de un “barrio de las orillas”, cuyos ojos resplandecían  como los ojos de un animal salvaje en la oscuridad de la noche…

      Los demás,… todos andan libres por ahí…

 

Y AQUEL CUCHILLO FILOSO Y BRILLANTE...

  

      Lo que nunca supimos,… es que pasó y a donde fue a parar aquel cuchillo filoso y brillante,… muy  filoso y muy brillante,… tan brillante que en su brillo se reflejaba, con tonalidades rojizas la luz de la estrellas…

      Y la gente ya recuerda como a un “hecho del pasado” aquella pelea… y aquel muerto que cayó al suelo en un charco formado por su propia sangre…

      y a la “pandilla” que atacó al Hospital…

      y todo lo demás…

      Todo aquello que sucedió en aquella Primavera,… en la época en que florecen los lapachos en  nuestros bosques palosanteños…

 

PERO RECORDANDO AQUELLOS HECHOS...

           

      Pero, recordando aquellos acontecimientos de una “noche de primavera” de algunos años atrás , no podemos menos que efectuar algunas reflexiones sobre la violencia en general…

      o, por lo menos, sobre esta “violencia de aquí”, en estas tierras palosanteñas,… porque seguramente hay muchos “componentes de violencia” en nuestra propia sociedad…

 

UNA CULTURA DE LA VIOLENCIA

 

      Nos da la impresión de que  en Palo Santo, al igual que en muchos lugares de nuestro País y del Mundo, tenemos, desde mucho tiempo atrás o, quizás, desde siempre, una especie de “cultura de la violencia”, a la que es muy difícil sustraerse…

      Por ejemplo, muchos “programas de televisión” que llegan a la mayoría de nuestros hogares, suelen ser portadores de una alto contenido de violencia…..

      Por otra parte, nuestra “dirigencia política local” o, al menos, gran parte de ésta, sobre todo en “tiempos electorales”, suele rodearse de “pandillas violentas”.

      Muchos de los integrantes de estas “pandillas violentas” parecerían ser una suerte de “mano de obra ilegal” que, en “tiempos de la política”, abandona transitoriamente sus robos, raterías, abigeatos, etc., pasando a formar parte de las “patotas mas o menos rentadas” y a veces hasta “lubricadas con alcohol”, que utilizan algunos “caciques políticos locales”, para romper actos de sus rivales, destruír carteles del adversario, realizar diversas tareas de “intimidación” y además actuar como guardaespaldas (o “monos”) de dichos caciques.

 

UNA HONDA EN LA MANO...

 

      Y el hecho de estar “trabajando” para estos “caudillos locales”, les da (o, al menos, les hace sentir) a los integrantes de estas “patotas” cierta impunidad (o sensación de impunidad) que, indudablemente, contribuye a liberar la agresividad y la violencia interior de tales individuos…

      Y además, el hecho de que la “dirigencia local” (o gran parte de la misma) reivindique la violencia como método válido para dirimir los conflictos… ¿No constituye acaso, conjuntamente con todo lo anterior, una suerte de “cultura de la violencia”?...

      Por otra parte, otras formas de “cultura de la violencia” comienzan a ser bebidas por nuestra gente desde muy temprana edad…

      ¿Quién no ha visto por ahí a muchos chicos, con una honda en sus manos, matando pájaros indefensos?...

      Y... ¿no constituye la honda, para muchos, el primer paso en el camino de la violencia?

      Esa piedra, dirigida contra un pobre pájaro,… ¿no se transformará, en muchos casos y con el correr de los años, en un cuchillo o en una bala dirigida contra el corazón de otro ser humano?...

      Seguramente,… lo reiteramos,… la honda o gomera es otro elemento más de esta cultura de la violencia en tierras palosanteñas.

 

Y AQUELLOS "GAUCHOS MALOS" DEL PASADO...

 

      También hay, o ha habido en estas tierras palosanteñas, durante mucho tiempo, una especie de “violencia casi folklórica” (que probablemente haya sido mucho menos mala que las modernas formas de violencia que hoy presenciamos). Y a esta “violencia casi folklórica”,…¿porqué no recordarla también?...

      ¿Cómo no recordar a aquellos llamados “gauchos malos”… o “gauchos matreros”, de algunas décadas atrás?...

      Algunos dicen que se trataba de “asesinos despiadados”… pero muchos sostienen, en cambio, que eran mas bien “gauchos injustamente perseguidos” por las “policías bravas” de aquellas épocas,... también violentas.

      Gauchos perseguidos, que optaron por ingresar en la clandestinidad, refugiándose en la ilimitada extensión de nuestros montes, simplemente para sobrevivir en libertad.

      Y a veces, según algunas tradiciones de aquí,… algunos de estos “gauchos malos” les robaban solamente a los ricos y una parte de lo obtenido lo repartían entre los pobres.

      Casualmente, al escribir sobre los “gauchos males del pasado”, se nos viene a la memoria el relato que nos contaba una vieja lugareña de estas tierras,…

      Es una señora ya bastante anciana, blanca de canas, con numerosas decenas de almanaques en su pasado… y abuela de muchos nietos,… y ella nos contó una vez su propia “experiencia personal” con un de esos gauchos perseguidos, que habitaban en sitios prácticamente desconocidos e impenetrables de este “Gran Chaco Americano”…

     

UN TIROTEO

 

      La mencionada señora nos contaba que una vez, hace ya tantos años, a eso del mediodía, en un tórrido verano, se escuchó un violento y feroz “tiroteo” en la lejanía de uno de esos caminos que atraviesan nuestros infinitos montes y matorrales…

      Se trataba de un “enfrentamiento” que se había producido entre una “banda de gauchos malos” y  las “fuerzas de seguridad” de aquellas épocas.

      Un   rato después,… el grito de los pájaros y el chillido de los animales del monte, anunciaba, evidentemente, la presencia de un extraño en las proximidades…

      A los pocos minutos,  en el “rancho” de la señora, construído en un claro de la espesura, apareció uno de los “gauchos malos”, montando un caballo zaino, con largas crines negras que se agitaban en el viento…

      Traía un inmenso revolver al costado derecho de su cintura,… otro revolver similar en el costado izquierdo,… y un poco más atrás, un puñal con mango de plata finamente labrada,… además  de una abundante provisión de balas listas para ser usadas…

      Uno de los revólveres todavía estaba humeante… y el “matrero aparentemente se encontraba herido…

 

 EL GAUCHO PIDIÓ COMIDA...

 

      La anciana, que por aquel entonces era relativamente joven,… se encontraba sola en el rancho,… acompañada solamente por sus hijos,… niños de muy corta edad,… ya que su marido andaba haciendo algunos trabajos muy lejos de allí…

      Cuando el “gaucho malo”, (cuyo “ensillado” tenía hebillas también  de plata), llegó junto a la puerta, bajó, con cierta dificultad, de su caballo… y, mientras lo hacía,  se notaba que algunas gotas de sangre caían desde algún lugar de su cuerpo (estaba herido).

      Después se dirigió a la dueña de casa, con una mirada un poco dura (aunque no parecía demasiado cruel)…  y le dijo: “Doña; Ando con hambre y necesito que me dé un poco de comida”… “Y también quiero que me traiga un poco de agua para lavar una herida que tengo…” Y quiero además, aunque sea algún trapo viejo para vendarme…” Y agregó: “Y tenga cuidado; yo no le voy a hacer daño, pero no me gustaría ninguna mala jugada de su parte”…

      La Señora, asustada y “muerta de miedo”, corrió hacia una inmensa olla en la que todavía quedaba parte de la comida que había cocinado para el mediodía,… buscó igualmente platos,…

         

 EL MATRERO COMÍA EN SILENCIO

 

      Y le sirvió en su propia mesa, al “gaucho malo”, un enorme plato de sopa,… una fuente con puchero, papas, mandioca y zapallo, algunas “tiras de asado”  y una abundante cantidad de “dulce de calabaza”, que había preparado… También le trajo agua para que se lavara las manos  y la herida que tenía en el brazo…

      Después, igualmente, le arrimó  unos trozos de tela, para que el gaucho se vendara…

     Todo esto, mientras el sol de la siesta quemaba la tierra y una vieja “vaca lechera” dormitaba en la sombra del algarrobal…

      El matrero la contempló en silencio y  después curó un poco sus lastimaduras, se lavó las manos y a continuación  se puso a comer todo lo que la lugareña le había traído…

      Comió totalmente en silencio y hasta parecía un poco triste. Nada dijo… y la dueña de casa, terriblemente asustada, tampoco se animó a preguntarle nada.

      Al cabo de un rato, el forastero exclamó “Gracias”, se levantó, montó en su caballo zaino cuyas crines negras se agitaban en el viento… y se alejó, perdiéndose  por alguno de esos senderos que atraviesan la espesura…    

 

BILLETES DE MUCHO VALOR DEBAJO DEL PLATO...    

    

      La dueña de casa, en un principio, estaba tan asustada que no se atrevía ni a moverse… Pero, pasado un rato e imaginando  que el “gaucho malo” ya se encontraría lejos, se tranquilizó un poco y comenzó a acomodar la mesa…

      Y cual no sería su sorpresa cuando, al levantar uno de los platos en que había comido el gaucho, encontró una considerable cantidad de billetes de mucho valor, que el “matrero” le había “dejado” debajo del plato…

      “Gaucho malo” pero agradecido, dijo alguien que conocía esta historia…                                                           

 

¿NO SERÍAN MENOS MALOS QUE LOS "MALOS" DE AHORA?...

 

      Y recordando estas cosas,…

      Y recordando estas historias que tuvieron como protagonistas a antiguos personajes de nuestros bosques palosanteños,… uno piensa… ¿No serían estos “gauchos malos” del “Gran Chaco Americano” mucho menos malos que los autores de la moderna violencia urbana de este Siglo XXI que recién comienza?...

 

EL HAMBRE Y LA MISERIA TAMBIÉN SON VIOLENCIA...

 

      Aquello de que “la violencia genera violencia” parece ser casi una verdad reconocida universalmente…

      Y, si partimos de esta premisa de que “la violencia trae mas violencia”, deberíamos, para explicar muchos casos de “violencia individual”, recordar la enorme violencia social, actual y permanente, constituída por las grandes carencias e injusticias que sufre una parte considerable de nuestra población…

      ¿O no constituyen, acaso, una terrible forma de violencia, el hambre, la desnutrición infantil, la falta de trabajo y la terrible marginalidad económica y social que padece mucha de nuestra gente aquí?...

      ¿Y no constituye, acaso, también violencia, la humillación que deben atravesar numerosas familias palosanteñas, que tienen que andar por ahí,… mendigándoles  un poco de comida… o “unos pesos” a esos mismos “caudillejos políticos” que son los responsables de la miseria popular?      

      Y toda esta violencia social,… actual y permanente,… ¿no representa una especie de “caldo de cultivo” para muchas formas de violencia individual?    

 

LA VIOLENCIA GENERA VIOLENCIA...

 

      Decíamos que la violencia genera violencia, porque, por regla general, la mayoría de los individuos, cuando son agredidos permanentemente, reaccionan elaborando, como “actitud defensiva” una suerte de “agresividad” que normalmente proviene de lo mas profundo del inconciente…

 

Y AQUEL GATITO LANUDO DE OJOS VERDES...

 

      Como ejemplo de la conducta, casi “patológica”, de un ser “acorralado”, que ataca a todo lo que lo rodea, podríamos recordar algo que nos sucedió hace mucho, en alguna Ciudad lejana, de algún lejano lugar del País.

      Había allí un gatito abandonado, que solía refugiare en una “obra en construcción”, cerca de una esquina donde, muchas veces, merodeaba una pandilla de “vaguitos”, generalmente alcoholizados, que lo “apedreaban” al gatito. También  hasta lo pateaban… y lo hostilizaban de mil maneras distintas…

      Pero un día, alguien avisó a la Comisaría Policial más próxima sobre esta situación…

      El Oficial, un hombre de muy buena voluntad, concurrió inmediatamente al lugar donde lo molestaban al pobre animal…

      Algunos de los “vagos” fueron detenidos. Otros lograron huír. Pero lo cierto es que el Oficial también nos llamó a nosotros, pidiéndonos que lo ayudáramos a curarlo al pequeño  gato.

      Casi inmediatamente fuimos. Pero, al principio, no podíamos ni arrimar la mano al “hueco” donde el gatito se había refugiado, porque éste, desesperadamente, nos intentaba rasguñar y morder…

 

A TODO EL QUE SE LE ACERCABA LO CREÍA UN ENEMIGO

 

      Nosotros queríamos ayudarlo, pero él nos identificaba con quienes siempre le habían hecho daño.

      Su inconciente atormentado por el miedo y el dolor, le decía equivocadamente que todo aquel que se acercaba era un enemigo… Aún nosotros, que simplemente queríamos salvarle la vida…

      Finalmente, con la ayuda de una “frazada”  que nos alcanzó una vecina, conseguimos llevarlo, curarlo, alimentarlo, etc. Y solamente después de muchas horas, logramos que tuviera confianza en nosotros…

 

¿Y LA VIOLENCIA QUE SURGE EN LOS SECTORES SOCIALES A LOS QUE NO PARECE FALTARLES NADA?

 

      Pero,… ¿y la “violencia” de algunos individuos, provenientes de “familias acomodadas” y a veces “poderosas”, a quienes  aparentemente nunca les ha faltado nada?

      Esta pregunta se la formulaba aquí una “ex docente”, en esos días, cuando ocurrieron aquellos “sucesos violentos” de Palo Santo, en tiempos de Primavera,… cuando florecen los lapachos en nuestros bosques palosanteños…

      La pregunta parece interesante, aunque probablemente está mal formulada… Porque, cuando se dice que a un joven de “familia acomodada” o hasta “poderosa” no le ha faltado nuca nada,… ¿será realmente así?

      ¿Será cierto que a una persona, por el simple hecho de tener un nivel económico “medio” o “alto”, no le ha faltado nunca nada?...

      Nos da más bien la impresión de que, en un caso como éste,  talvez no le hayan faltado nunca alimentos, vestimenta, dinero, diversiones y hasta “lujos superfluos”…

      Pero,… ¿no será que, a pesar de que no le faltó nada de lo mencionado precedentemente, sí le ha faltado en cambio algo muy difícil de encontrar o de tener?...

      ¿No será que puede haberle faltado algo que podríamos denominar “un sentido par su vida?

 

¿POR QUÉ HAY MAS SUICIDIOS EN LAS SOCIEDADES ECONÓMICAMENTE PRÓSPERAS?

 

                Y esta pregunta tiene cierto parecido  con otra que podríamos formularnos, respecto a lo que sucede en otros lugares del Mundo actual… y es la siguiente:

      ¿Porqué los índices de suicidios mas altos de la Tierra (o sea los índices de violencia contra sí mismo más altos de la Tierra) se dan justamente en los Países  mas prósperos económicamente.   

      ¿No será que el “hartazgo”, la “tenencia ilimitada de todo”, y la ausencia de “desafíos  que uno deba enfrentar” generan algúnos tipo de patologías que se manifiestan en “conductas violentas”?...

      ¿No será que el hombre esta diseñado para vivir en una “medio ambiente” dotado de “ciertas dificultades”, que diariamente deba ir enfrentando… y, al no encontrar ninguna dificultad,… y al “tenerlo todo”, se encuentra  en un “ambiente social” distinto al “ambiente social” para el que ha sido diseñado por la Naturaleza… y todo esto lo transforma, en algunos casos, en un “individuo violento”?...

      ¿No será que, así como la marginalidad a veces genera violencia,… la “superabundancia”  también, a  veces, generará o genera violencia?...

      En fin,… una pregunta difícil de responder…

 

DROGAS EN PALO SANTO?

 

      Además, hay otro fenómeno que, por lo menos en muchos lugares del Mundo, se relaciona muy estrechamente con la violencia… y es la droga.

      Un poco más atrás, en esta misma publicación, decíamos que, según trascendidos, en algunos de los allanamientos  realizados con motivo de aquel “homicidio” y de aquel ataque al Hospital, se habría encontrado marihuana…

      En relación a esto, cabría preguntarse… ¿es realmente cierto que en alguno de esos allanamientos se encontró marihuana?

      Y, si esto hubiera sido cierto, ¿las cantidades encontradas harían presumir simplemente “consumo”,… o también “distribución y comercialización”?

      Y… además… ¿de donde provenía,… quién o quiénes la distribuían… y quiénes la hacían llegar hasta aquí?...

      Y además de marihuana, suponiendo que se la hubiera encontrado, ¿existen otras drogas que “circulan” `por Palo Santo?...

      ¿Es Palo Santo un lugar de “consumo”,… de “tránsito”,… o de “ambas cosas a la vez?...

      ¿O,… por el contrario,… y siempre suponiendo que los trascendidos fueran ciertos,… se trataría de un “caso aislado” que no merece mayor atención?...

 

¿CEREMONIAS SATÁNICAS?

 

      Y nos preguntamos esto, porque alguna vez, también en aquellos días, escuchamos un relato,… o, mejor dicho, muchos relatos, todos coincidentes,…procedentes de palosanteños que “prefirieron mantener su nombre en el anonimato”,…

      relatos sumamente misteriosos,… extraños,… relatos un tanto increíbles…

      Relatos de supuestas “ceremonias satánicas” que se realizarían (o se habrían realizado), justo a la medianoche,…en algún lugar del Cementerio de Palo Santo…

 

EN EL CEMENTERIO,... A LA MEDIANOCHE,... ¿SE LES APARECE EL DIABLO?...

 

      Todo esto habría sucedido también el año pasado, allá por la Primavera,…  en la época en que florecen los lapachos en nuestros bosques palosanteños…

      Dicen que, en esos días, una conocida personalidad religiosa de Palo Santo tenía guardada una determinada cantidad de dinero, producto de las contribuciones de los fieles, en un lugar de su vivienda…

      Hasta que, en un descuido,… o en una circunstancial ausencia, alguien le robó ese dinero…

      El religioso, al tomar conocimiento del robo, optó por “continuar” guardando el dinero que ingresaba, en el mismo lugar,… Pero tomó la precaución de ir “marcando”  cada uno de los billetes que depositaba, lo cual, ante una posible repetición del robo, le permitiría, siguiendo la pista de los “billetes marcados”, identificar al ladrón…

      Por algunos días, no hubo novedad alguna y el dinero continuó estando allí sin que nadie lo tocara…

      Pero, al cabo de algún tiempo,  un desconocido volvió a sustraer los billetes que había guardado…

      Más, como el dinero había sido marcado, todo esta vez fue distinto…

      Y, tras algunas averiguaciones, el religioso pudo conocer la identidad del autor del robo. Pero prefirió  no denunciarlo… y optó por hacerlo llamar y hablar con él…

 

OJOS NEGROS Y UN "CIERTO AIRE" DE RATERO SUBURBANO...

 

      Al poco rato,… apareció un muchacho con una campera negra un tanto estrafalaria y  un vaquero de jean azul, bastante gastado por el uso. Tenía la piel con un color ligeramente "aceitunado" y los ojos negros y brillantes, con una mirada un tanto esquiva, pero que denotaba una relativa inteligencia,... aunque en su rostro se podía observar "un cierto aire" de ratero suburbano...

      Cuando la víctima del robo lo interrogó, al principio negó todo, después comenzó a contradecirse... y finalmente reconoció que era él quién en  las dos oportunidades había sustraído el dinero...

      Pero, a continuación, y ante la presencia  asombrada del religioso,  quien no podía salir de su estupor, agregó que "había cometido los dos robos, cumpliendo órdenes del Diablo", porque "el Diablo le había ordenado que le fuera a robar"...

      Y habría dicho después que "el Diablo se les aparecía (a él y a otros más) a las doce de la noche, en algún lugar del Cementerio local".

      Acto seguido, y para mayor sorpresa, habría manifestado asimismo que, según las "ordenes" que les habría dado el Diablo, además de robarle, tenían que "matarlo" al mencionado religioso...

      También habría dicho que, si él fallaba en la "tentativa de homicidio", otra persona (una mujer) iba a ser la "encargada" de cumplir la siniestra tarea.

      Demás está decir que quién lo escuchaba (el religioso) no podía salir de su asombro. Y al principio imaginó que su  interlocutor estaba completamente loco. Pero varias averiguaciones posteriores hicieron pensar que las increíbles afirmaciones del muchacho podían tener, por lo menos, alguna conexión con la realidad...

 

PREOCUPACIÓN EN ALGUNOS SECTORES DE LA COMUNIDAD...

 

      Todo ésto, talvez por sus componentes insólitos e increíbles, trascendió con bastante rapidez y la noticia circuló "de boca en boca"...

      E, inclusive, hubo varias "reuniones" entre algunos "referentes notables" del Pueblo, educadores, personas vinculadas a "actividades religiosas”, etc., para determinar qué hacer ante tan extraño acontecimiento.

      También hubo "convocatorias a rezar" para pedirle ayuda a Dios, ante la posible presencia del Diablo...

 

¿DEMONIO DE VERDAD,... O "DEMONIO TRUCHO"?

 

 

Lo cierto es que las numerosas versiones y trascendidos de aquella época indicarían como muy probable que, por lo menos en aquellos tiempos, haya existido ese grupo de individuos que a las doce de la noche se reunían en el cementerio local para "rezarle" y "rendirle culto" al Diablo y que, según ellos, el demonio se les "aparecía" allí y les daba instrucciones...

Pero aquí cabe la pregunta ¿será cierto que el diablo realmente se les aparecía a sus seguidores y adoradores? 

Y... ¿cuál sería la "apariencia" de ese supuesto "Diablo"?

O... ¿no sería más bien la supuesta presencia del "Rey de los Infiernos" en ese lugar, resultado, nó de la aparición del "terrorífico príncipe de la tinieblas", sino, probablemente, una simple "alucinación colectiva" después de que un grupo de personas "entraran en trance" como consecuencia del consumo de algún tipo de "sustancias alucinógenas?...

Quién o qué sería, en definitiva, ese "Diablo" que venía a alterar la apacible tranquilidad de estos "pueblos tropicales", apareciéndose justo a las "doce de la noche" (hora infausta, según algunos)?...

Y además cabría preguntarse... ¿qué cosas más le decía ese supuesto "Diablo" a sus seguidores?

      Y,... si todo esto sucedía en la Primavera del año pasado,... ¿fué solamente entonces?... ¿o continúan todavía hoy los "adoradores del Diablo" realizando "ceremonias satánicas", a las doce de la noche, en la "tierra de los muertos"?...

      Y... ¿quiénes serían... y qué se propondrían estos "adoradores del Diablo"?

      Y... ¿habrá algo de verdad en aquello que se dice, en el sentido de que "los adoradores del Diablo", aquí en Palo Santo serían una mezcla de "brujería" y "satanismo" y que, como parte de sus ritos, deben ofrecerle, por lo menos, un alma por año, al "Príncipe de la Oscuridad" (un muerto)... y que, si no consiguen "hacer morir a nadie", deben, aunque sea "suicidarse  uno de ellos", para "cumplir con el ritual?...

      Y,... en ese caso... ¿tendrá ésto algo que ver con "algunas muertes" producidas en estas tierras?...

      Igualmente nos preguntamos... Algunas denuncias periodísticas, aparecidas tiempo atrás, sobre "profanaciones de tumbas" en  nuestro Cementerio,... ¿tendrán también alguna relación con las supuestas "materializaciones" del Espíritu del Mal?...

      ¿Qué hay de cierto y qué hay de falso en todo ésto?

 

¿ALGUN TIPO DE DROGA?

 

      Y... ¿tendrá o habrá tenido algo que ver algún tipo de droga con las "ceremonias" de este grupo increíblemente extraño?

      Y... ¿habrá tenido algo que ver la droga con aquellos "sucesos violentos" ocurridos el año pasado,... (a los que nos referíamos primeramente), cuando atacaron el Hospital, después que perdió la vida un joven trabajador de la madera?...

      Seguramente es muy difícil dar una respuesta...

      Pero todas estas preguntas se nos vienen a la mente cuando recordamos lo que pasó en aquella primavera, en la época en que florecen los lapachos en nuestros bosques palosanteños... y todo lo que ocurrió después,... y todo lo que se sabe... y también todo lo que no se sabe en estas tierras nuestras, que indudablemente son tierrasy lugares de misterio...

      Cosas que pasan... o que pasaron... en estas "tierras de Palo Santo" donde lo increíble es "parte de la realidad"...    

 

                                               Ramón Godoy

       
                                                        

 

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